Es casi imprescindible que se trate de un local a pie de calle, a ser posible en una calle que sea comercial. Es ventajoso que se trate de una zona que combine viviendas y oficinas.

Ayuda que el barrio esté consolidado, y es preferible que sea de clase media o media/alta.
Recomendamos que tenga una amplia fachada acristalada, en torno a 4 metros, y es fundamental que tenga cierta altura: unos 3 metros (dependiendo de la zona, la normativa sobre salidas de aire puede hacer insuficiente esta altura).

La superficie idónea para un centro es a partir de 80 m2, de cara a poder atender un exitoso desarrollo futuro, por lo que una superficie de 100 m2 es perfecta, y de 120 m2 es excepcional.

El local debe permitir albergar:

  • Recepción y sala de espera, adecuadas al tamaño del centro.
  • Cabinas de bronceado, en número aconsejable de 7/8.
  • Zona de lavabos y ducha. No es imprescindible que esta zona esté en planta de calle, pero sí que cuente con servicio independiente para hombres y mujeres, una ducha obligatoria por normativa, y lavabo.

Es un requisito casi indispensable que el local sea diáfano, pues un local con la obra ya hecha dificulta enormemente el montaje de las máquinas (deben ser desmontadas para poder introducirlas), disparando los costes de montaje y puesta en funcionamiento.

Con esta premisa, la inmensa mayoría de centros de bronceado están articulados con paredes modulares (mamparas), que permiten un fácil montaje y desmontaje de las cabinas, y una relativa modularidad que propiciará futuros cambios. Así, para un desarrollo futuro será más fácil articular de nuevo el local ante una posible ampliación de negocio.

El asesoramiento de 7/8 cabinas, aunque el montaje inicial de máquinas sea en un número menor, se debe a que estas cabinas sin máquinas pueden ser usadas de almacén y para que el personal se cambie, pudiendo ser ocupadas por nuevas máquinas cuando el negocio vaya bien.  Igualmente pueden ser destinadas a otros usos complementarios, como sería dedicarlas a estética.

Para el suelo se recomienda solados de gres o similar, fáciles de limpiar. El parquet y la tarima flotante se usan en ocasiones para diferenciarse de lo tradicional. Un falso techo ocultará las instalaciones eléctricas y de aire acondicionado.

En ocasiones se recurre a otro tipo de construcción en las cabinas: pladur y/u obra. Esto encarece sensiblemente el montaje, y le resta capacidad de adaptación a futuras circunstancias. Sin embargo, dota al local de una personalidad propia radicalmente alejada al de algunas franquicias del sector.

Instalación Eléctrica

Para un centro como el vuestro, se recomienda una acometida de 80 KW a 380 V III.

Las máquinas verticales consumen en torno 9 KW cada una, a lo que hay que añadir los 13 KW de cada máquina horizontal, y los 2’5 KW de la instantánea y 20 KW la intensiva

Para cada máquina la instalación debe llevar un magneto-térmico de 25A, 32A y un diferencial para cada dos máquinas. Es recomendable incorporar una batería de condensadores, para reducir el consumo y por tanto el coste del gasto eléctrico.

El cable de la instalación debe ser de 10 mm, flexible, para cada máquina, además de una manguera de datos de 2 x 2 x 0’6, o en su defecto FTP categoría 5 flexible unida en bucle y con finalización en el mostrador.

Instalación de Aire Acondicionado

Como es evidente, el local debe permitir la correcta instalación del equipo de aire acondicionado, y sus tomas y salidas.

Para un local de unos 80 m2 recomendamos un equipo con una capacidad de 40.000 frigorías, y un sistema de extracción de calor para cada una de las máquinas verticales y horizontales, con salida a la calle (dependiendo de la normativa local).

Para un centro de bronceado tipo, una buena configuración inicial sería de 5 ó 6 máquinas, con alguna cabina adicional libre. Por ello, nos parece acertada la configuración que proponéis para empezar con 5 aparatos y según esta distribución:

  • 3 Máquinas horizontales
  • 1 Máquina vertical
  • 1 Facial

Un centro de bronceado debe estar dotado de un sistema de gestión que permita controlar y manejar con comodidad todos los apartados del negocio.

Las máquinas, las sesiones efectuadas y su grado de ocupación. La facturación total, pero también por clientes, por formas de pago, por dependientas y por máquinas. El personal, sus horas de trabajo y su productividad, sus bajas y sus vacaciones. Los stocks de material de cosmética y de recambios y los proveedores. Y por supuesto, los clientes, sus sesiones y consumos, sus preferencias y sus características de piel…

En definitiva, la herramienta que le va a permitir manejar día a día su centro. Nuestra propuesta es un sistema propio de gestión que incluye el software de gestión, la caja, el lector de tarjetas, y un mando auxiliar de emergencia, y que se maneja con facilidad absoluta.

Se instala con facilidad en un PC cuyos requisitos mínimos deben ser:

  • Procesador a 1.600 MHz o similar.
  • 256 MB de RAM.
  • Tarjeta gráfica con 2 salidas; 2 serial com.
  • 1 USB stick 512 MB.
  • Dos salidas DB 9 como minimo

Además es necesaria la existencia de una impresora normal o de recibos.

Con este sistema de gestión, se puede trabajar sin ningún problema con los métodos tradicionales de pago (efectivo o tarjeta), o si así lo deseáis con los típicos bonos personalizados, cuyo coste no está incluido y depende de la cantidad (recomendable un mínimo de 1.000 unidades) y de la personalización (en blanco o personalizados).

Como es razonable, a la hora de abrir un centro debemos tener a disposición de los clientes un stock razonable de productos de cosmética. Estos productos ayudarán a aumentar el bronceado en un 50%, y básicamente se trata de:

  • Gafas.
  • Gafas desechables.
  • Film plástico para las máquinas horizontales, con sus soportes porta-film.
  • Cremas aceleradoras.
  • Cremas autobronceadoras.
  • Activadores faciales.
  • Aftersun.

Aunque es un aspecto que depende exclusivamente de cada centro, lo habitual para centros de este tamaño es tener el siguiente horario:

De lunes a viernes, de 09’00 a 21’00 horas.
Sábados, de 10’00 a 21’00 horas.
Domingos y festivos, de 10’00 a 15’00 horas.
Para atender este horario, los centros suelen disponer de 2 personas para el horario entre semana, a dos turnos, y una tercera persona para domingos y festivos.

No podemos olvidar que la higiene es uno de los elementos básicos, quizá no para que un centro de bronceado triunfe, pero sí para que no tenga éxito si no se respeta escrupulosamente. La higiene trasmite confianza, y esto es clave para fidelizar a los clientes.

Las máquinas deben ser desinfectadas después de cada sesión, y es imprescindible que los clientes tengan a su disposición el film plástico para las máquinas horizontales, para evitar el contacto directo con la piel si el cliente no lo desea.

Pero además de las máquinas, el resto del centro debe trasmitir también una imagen de limpieza acorde con la idea de tener un centro donde los clientes se encuentren a gusto, y deseen volver a utilizar nuestros servicios.